Volver a disfrutar de la informática
La venta de portátiles ha experimentado un espectacular crecimiento en los últimos años. Recuerdo que a finales de los 90 sólo estaban al alcance de los directivos y profesionales que estaban dispuestos a dejarse como mínimo medio millón de las antiguas pesetas en equipos muy limitaditos y que parecían auténticas tostadoras.Hoy, cuando los portátiles se han convertido en un útil cotidiano para la mayoría de usuarios, entre otras cosas por su económico precio, los usuarios más avanzados comienzan a pedir más. El precio, la capacidad, la memoria, el procesador... ya no es el problema, andan sobrados. Ahora se busca el valor añadido: diseño, distinción, espectacularidad, etc, en pocas palabras volver a disfrutar de la informática, que hoy se ha vuelto tan vulgar y cotidiana.
En esta línea se han movido desde hace años los portátiles de Apple, y sobre todo, ahora con los procesadores Intel que ofrecen una total convergencia con Windows. Son más caros, pero ay amigo, si que se nota.
De esto ya se están dando cuenta los principales fabricantes, que además de sus líneas de batalla, comienzan a lanzar modelos en los que se cuida al máximo su estética y sus prestaciones. Sony lo lleva haciendo desde hace tiempo con algunos de sus Vaio. Y ahora Toshiba, que quiere unir a su robustez y fiabilidad tradicional el minimalismo más vanguardista.
En este campo se haya el nuevo Portégé R400, que según la compañía "fija un nuevo estándar para el desarrollo de portátiles ultraligeros, ya que proporciona una combinación de elegancia y rendimiento informático conformando una herramienta distintiva y sofisticada para trabajadores móviles, ejecutivos, empresarios y entusiastas de la tecnología". Ahí es nada. Deseando estoy probarlo.



0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home